La ardilla suicida

Xuño 14, 2008 by Ainhoa

 

 

El onanista estaba en el cine.

Lo vio todo. En pantalla grande

Y TECHNICOLOR.

 

El gato había tropezado contra el Cadillac.

Ahora sólo dormía. Tenía frío.

Estaba debajo del coche y se puso azul.

 

Azul es el color de la sangre de los príncipes

Y de los gatos que están muertos.

 

El perro ladraba. Había oído un ruido.

El gato no hizo más que PLAF.

Y ya. Después se volvió azul.

 

La ardilla estaba asustada.

No había árboles. Sólo coches.

El gato no hizo más que PLAF.

Y ya. Después se volvió azul

 

La ardilla tuvo que suicidarse

Desde el Puente Segovia.

Terminó el viaje del suicida

La ardilla no hizo más que PLAF.

Y ya. Después se volvió azul.

 

¿Por qué nadie viene a taparlos?

¿No ven que tienen frío?

Huesos rotos, corazones rotos.

 

La abuela estuvo triste toda la noche.

 

**

 

Yo llevo triste tres semanas.

Mi príncipe azul se destiñó.

 

¡Qué infeliz soy!

¡Qué desgraciada soy!

Bla,bla,bla.

 

Es mentira, pero qué bien suena

Decir que te han roto el corazón

En mil pedazos de espejos.

¬¬

Xuño 5, 2008 by Ainhoa

Vamos a hablar. Ya no me mira a los ojos, habla, habla, hablaba, bla, bla, bla. Me siento indefensa, será por eso que no intento defenderme. Están siendo días extraños, en las últimas tres semanas me repitió con cansancio que ya no me quería.

 

Pasaron las semanas, yo intentaba acostumbrarme a mi nueva vida. Sin él. Se me ponían los ojos pequeñitos y morados, se encogían con el agua. Mis amigos me ofrecían conciertos, cañas, conversación, minis de kalimotxo, libros, exámenes, proyectos literarios, ferias del libro, películas, ánimos. Incluso gente que no conozco me trataba con una afectuosidad extraordinaria. Procuraba no pensar en él aunque durante unos días estuve esperando su llamada intentando no ilusionarme demasiado.

 

Entonces me llamó. Vamos a hablar. Ya no me mira a los ojos, habla, hablaba, bla, bla, bla, bla. Cuando llegó el momento de despedirnos, se puso el casco y arrancó la moto. Los cascos protegen los labios de los besos y las cabezas de los golpes. ¿Qué? ¿Quién? ¿Qué es lo que me protege a mí?

 

Entonces me acordé de por qué estuve llorando en las últimas tres semanas. Antes era feliz y no me daba cuenta. Dos entrañables viejecitos me miraron por qué lloras, por nada. ¿Podemos hacer algo? No, estoy bien. Bueno, esperamos que no sea por nada de amores.

Planeta Rojo

Maio 23, 2008 by Ainhoa

Al final nos acabamos acostumbrando a los focos y a las cámaras de televisión. Y a las calculadoras, a las pastillas, al desayuno y a estar más o menos bien. Por lo menos estábamos en Marte. El que último que sobreviviera  en el planeta rojo se convertiría en millonario, o eso nos había prometido la productora de televisión. Nos daban pastillas para ponernos contentos cuando estábamos tristes y para relajarnos si estábamos eufóricos. Nos bebíamos ese líquido si teníamos sed. Sé que lo hacían por nuestro bien y que nuestras familias confiaban en la televisión. Gracias a las a las calculadoras nos olvidamos de sumar y de restar y por culpa de las pastillas aprendimos a ser felices. Dormíamos sin sueño y después nos despertábamos. Así, día tras día. Viendo los días pasar hasta que los días se pararon,  todo se paró. El cámara desapareció y los focos se apagaron. El actor que hacía de doctor no vino a darnos las pastillas y tuvimos que manejar la situación. Varios compañeros murieron al respirar porque nadie les puso el aire. Otros se cayeron porque nadie les sujetó. Yo aprendí a automedicarme y a hacer zapping sin cesar. Entonces gané.

La mujer ante las leyes penales

Maio 18, 2008 by Ainhoa

 

“Hay cosas que las entiendo, pero hay cosas que por mucho que las entienda no las puedo hacer, como aquel que le dijo: ‘¿Y usted por qué mató a su mujer?’, y dice: ‘¿Usted no ha tenido ganas nunca?’.

 

Este fue el “chiste” con el que nos sorprendió José Luis Barrera, presidente de la Audiencia de Barcelona. Poco después, tuvo que retractarse ante los medios de sus desafortunadas palabras. Sin embargo, sus palabras demuestran que ciertos miembros de nuestra sociedad parecen estar muy desinformados ante la nueva legislación de la violencia de género y todavía no son conscientes de la gravedad del problema de la violencia doméstica. 

 

El Derecho Penal es la rama del derecho que establece las reglas jurídicas promulgadas por el Estado que definen el delito y establecen una pena como consecuencia para el mismo. El Código Penal contiene normas penales, es la ley.

 

El Código Penal de 1944, exactamente 60 años antes de la sanción de la Ley Integral contra la Violencia de Género, supone un claro empeoramiento de la situación jurídica de la mujer ante las leyes penales. En aquella época, España vivía la dictadura franquista, determinados comportamientos estaban considerados como desviados: son conductas que hoy en día no se tipificarían como delito. También había conductas que ahora se han convertido en delito.

 

Por ejemplo, el Código Penal de 1944 consideraba el uxoricidio, muerte causada a la mujer por su marido, como un derecho del hombre para defender su honor. El hombre podía causar la muerte a su mujer si la sorprendía cometiendo adulterio o a su hija si fuera menor de veintitrés años, viviera bajo su techo y cometiera un “delito” análogo al antes mencionado.

 

Actualmente, la Ley Integral contra la Violencia de Género ya considera delito “sólo” las faltas de lesiones, amenazas y coacciones en el caso de que el sujeto activo del delito sea un hombre y el sujeto pasivo sea una mujer con la que el agresor haya mantenido una relación de afectividad.

 

En el Código Penal de 1944 también quedaba tipificado como delito el adulterio: una mujer cometía el delito de adulterio si mantenía relaciones sexuales con un hombre que no fuera su marido mientras que un hombre cometía adulterio. En cambio, el hombre cometía adulterio si mantenía relaciones sexuales de manera habitual con una mujer que no fuera su esposa. Una relación ocasional no sería delito en el hombre mientras que en el caso de la mujer, podría suponer su muerte puesto que habría vulnerado el honor de su marido.

 

La mujer estaba claramente discriminada por el Código Penal de 1944. En este y otros aspectos, se protegía la moral sexual colectiva del sexo femenino sin tener en cuenta sus intereses.

 

Actualmente, existe un fuerte movimiento feminista que defiende fervientemente los derechos y los intereses de las mujeres. Desde esta semana, la mujer vuelve a estar discriminada por la Ley Integral contra la Violencia de Género pero esta vez se trata de discriminación positiva.

 

Según con la información aparecida en el diario EL PAÍS (15-mayo-200 8) el Tribunal Constitucional ha avalado el artículo 153.1 del Código Penal que agrava la pena si en la relación de pareja el agresor es el hombre. En los demás delitos se castiga a la mujer y al varón por igual pero en este caso, el Tribunal Constitucional considera más reprobable que el hombre maltrate a la mujer a que ésta lo haga con el varón, dado que en la relación de pareja éste parte siempre de una posición de superioridad y dominación.

 

En mi opinión, todo lo que sea aumentar los derechos de la mujer ante un hecho tan denigrante como es la violencia doméstica resulta positivo para la sociedad. No hay que olvidar que, por inexplicable que parezca, el agresor es una persona que ha mantenido una relación amorosa en algún momento con su víctima.

America

Maio 17, 2008 by Ainhoa

 

y entre versos de Allen Ginsberg

America I’ve given you all and now I’m nothing. 
America two dollars and twentyseven cents January 17, 1956.
I can’t stand my own mind

America when will we end the human war? 
Go fuck yourself with your atom bomb. 
I don’t feel good don’t bother me. 
I won’t write my poem till I’m in my right mind. 

America when will you be angelic? 
When will you take off your clothes? 
When will you look at yourself through the grave?
When will you be worthy of your million Trotskyites?
 
America why are your libraries full of tears? 
America when will you send your eggs to India? 
I’m sick of your insane demands. 
When can I go into the supermarket and buy what I 

need with my good looks? 
America after all it is you and I who are perfect not 
the next world.
Your machinery is too much for me.
You made me want to be a saint. 
There must be some other way to settle this argument.

Burroughs is in Tangiers I don’t think he’ll come back 
it’s sinister. 
Are you being sinister or is this some form of practical 
joke? 

I’m trying to come to the point.
I refuse to give up my obsession. 
America stop pushing I know what I’m doing.America the plum blossoms are falling. 

I haven’t read the newspapers for months, everyday
somebody goes on trial for murder. 
America I feel sentimental about the Wobblies.

America I used to be a communist when I was a kid 
I’m not sorry. 
I smoke marijuana every chance I get. 
I sit in my house for days on end and stare at the roses 
in the closet. 

When I go to Chinatown I get drunk and never get laid. 
My mind is made up there’s going to be trouble. 
You should have seen me reading Marx. 
My psychoanalyst thinks I’m perfectly right. 

I won’t say the Lord’s Prayer. 
I have mystical visions and cosmic vibrations. 
America I still haven’t told you what you did to Uncle 
Max after he came over from Russia.

I’m addressing you. 
Are you going to let your emotional life be run by 
Time Magazine? 

I’m obsessed by Time Magazine.
I read it every week. 
Its cover stares at me every time I slink past the corner 
candystore. 

I read it in the basement of the Berkeley Public Library. 
It’s always telling me about responsibility. Business- 
men are serious. Movie producers are serious. 

Everybody’s serious but me. 
It occurs to me that I am America. 
I am talking to myself again.
Asia is rising against me. 
I haven’t got a chinaman’s chance.
I’d better consider my national resources.
My national resources consist of two joints of 
marijuana millions of genitals an unpublishable 
private literature that goes 1400 miles an hour 

and twenty-five-thousand mental institutions. 
I say nothing about my prisons nor the millions of 
underprivileged who live in my flowerpots 
under the light of five hundred suns. 
I have abolished the whorehouses of France, Tangiers
is the next to go. 

My ambition is to be President despite the fact that 
I’m a Catholic. 
America how can I write a holy litany in your silly 
mood? 

I will continue like Henry Ford my strophes are as 
individual as his automobiles more so they’re
all different sexes. 
America I will sell you strophes $2500 apiece $500
down on your old strophe 

America free Tom Mooney 
America save the Spanish Loyalists
America Sacco & Vanzetti must not die 
America I am the Scottsboro boys. 

America when I was seven momma took me to Com- 
munist Cell meetings they sold us garbanzos a 
hndful per ticket a ticket costs a nickel and the 
speeches were free everybody was angelic and 
sentimental about the workers it was all so sin- 
cere you have no idea what a good thing the 

party was in 1835 Scott Nearing was a grand 
old man a real mensch Mother Bloor made me 
cry I once saw Israel Amter plain. Everybody 
must have been a spy. 

America you don’t really want to go to war. 
America it’s them bad Russians. 
Them Russians them Russians and them Chinamen. 

And them Russians. 
The Russia wants to eat us alive. The Russia’s power 
mad. She wants to take our cars from out our 
garages. 

Her wants to grab Chicago. Her needs a Red Readers’ 
Digest. Her wants our auto plants in Siberia. 
Him big bureaucracy running our fillingsta tions.

       
                     That no good. Ugh. Him make Indians learn read.

                         Him need big black niggers. Hah. Her make us

                              all work sixteen hours a day. Help.

                             America this is quite serious.

                     America this is the impression I get from looking in

                                    the television set.

                               America is this correct?

                           I’d better get right down to the job.

                     It’s true I don’t want to join the Army or turn lathes

                         in precision parts factories, I’m nearsighted and

                                  psychopathic anyway.

                     America I’m putting my queer shoulder to the wheel.

                              Allen Ginsberg, Berkeley, January 17, 1956
 

La tortuguita fantástica

Maio 16, 2008 by Ainhoa

 

Álex quería a su tortuguita casi tanto como a la Play Station, eso que sus padres no le permitían tener una. La tortuguita era fantástica aunque no fuera una tortuga ninja ni quisiera aprender a ladrar. No tenía nada peculiar pero lo tenía todo: color verde, caparazón, nombre, casa con palmera, incluso agua.

 

La tortuguita se movía con el ritmo de su especie y Álex se emocionaba al ver como movía el esqueleto. La Tortuguita Fantástica cada vez bailaba más despacio hasta que un día dejó de moverse definitivamente.

 

─Será que se ha quedado seca─aventuró Mamá Álex.

─¡Pero si ya tenía agua suficiente!─lloraba Álex─Sólo que se quedó un poco tiesa.

─Sí, sí. El cirujano de tortugas podrá curarla─le tranquilizó Papá Álex─. Vamos a tener que enviársela por correo.

 

Le pidieron a Álex que la envolviera con cariño, que fuera al baño le pusiera una manta de papel higiénico para que no pasara frío. Y así lo hizo.

 

Álex le entregó la Tortuguita Fantástica a su padre, que le prometió enviarla por correo urgente. Álex se fue a por su bocadillo, con esperanza.

 

A los cinco minutos, Álex volvió al baño armado con pan y chocolate y buscó a su padre para preguntarle si había novedades. Y sí que las había.

 

Papá Álex estaba de rodillas frente al váter, como intentando sacar algo.

 

─Ja, ja, ja.─se rió el niño─ ¡Parece que alguien ha hecho “gordo” y lo ha atascado!

 

Pero no. Álex dejó de reirse cuando vio a su Tortuguita Fantástica nadar sin fuerzas, tan sin fuerzas que ni siquiera nadaba. Se ahogaba.

 

─¿Qué haces? ¡La estás ahogando!

─Así llega antes la Tortuguita al médico.

─¿Estás seguro?

 

El padre salió del cuarto de baño y Álex se quedó solo ante el retrete pensando en su pobre Tortuguita.

 

─No sabe ni nadar, pobrecita.

 

Así fue como Álex decidió lanzarse de cabeza al inodoro para acompañar a su Tortuguita. Al menos esta fue la versión que dio el padre de Álex a los servicios sociales.

Tormentas Eléctricas

Abril 30, 2008 by Ainhoa

 
Tendrías que ver esto.
Está teniendo lugar la mayor de las tormentas eléctricas que he visto en mi vida, y es algo asombroso.
El cielo comenzó a iluminarse con destellos azules, cada vez con más frecuencia.
Los truenos hacían pensar en bloques enteros de casas derrumbándose.
Te puedo asegurar que llegué a pasar verdadero miedo.
A veces la luz del relámpago que entraba por la ventana era tan intensa que apuesto a que si durara más podría cegar a una persona.
Me quedé tumbado en la cama, inmóvil, y me puse a pensar en historias acerca de tormentas eléctricas.
No recordé ninguna.
Nada digno de aparecer en los telediarios, o de salir en las primeras planas de los periódicos.
Puedo hablar de desbordamientos, de terremotos o de vendavales.
Pero nada de catástrofes provocadas por rayos.
Ahora estoy haciendo memoria.
Alguien me contaba hace algún tiempo la historia de unos familiares suyos.
Una noche un rayo entró en su casa, en medio del campo, y los frió a todos uno por uno.
¿Se puede sentir alguien seguro, incluso en su propio hogar?
Si fuera fotógrafo saldría ahora mismo corriendo con mi cámara, bajaría a la playa, y esperaría a que mi objetivo captara el momento en el que un rayo desgarra en dos el firmamento.
Como el fotógrafo del cielo.
Pero no lo soy, y me alegro.
No quiero salir de aquí, no podría.
Carver también le tenía miedo a las tormentas eléctricas.
¿Quién no?
¡Te juro que acaba de caer uno justo aquí enfrente!
Uno no puede confiar mucho en los pararrayos.
Dicen que los hay por toda la ciudad, pero yo no conozco ninguno.
Suele oírse que las iglesias, con sus campanarios, atraen a los rayos.
Yo vivo enfrente de una, y confío en que San Pedro vele por nosotros.
Si al menos estuvieras aquí conmigo, sería diferente.
Tú estarías más asustada que yo y a mí me daría la risa, y te prometería que iba a salvarte la vida qunque seguiría teniendo miedo.
Pero no estás, y la tormenta eléctrica ilumina de tal forma tu ausencia que me duelen los ojos.
Los relámpagos y truenos se alejan, y sólo queda el chaparrón.
¿Qué ocurre cuando cae un rayo en medio del océano?
¿No debería morir toda la fauna marina?
¿No debería electrocutarse cualquier persona que en ese momento se esté dando un baño en el mar,  en cualquier lugar del mundo?
Yo no sé nada de estas cosas, pero creo haber llegado a la conclusión de que las tormentas eléctricas no existen.
No son reales, aunque yo las siento de verdad.
Y me aterran.
Entonces tomo conciencia de mi soledad.
Te extraño hasta el dolor,
te escribo de este modo,
y el cielo al fin se calma y nos quiere dar un respiro,
y con ello consigo dormirme aun a sabiendas de que nuevas tormentas eléctricas esperan,
acurrucadas,
detrás de mis ventanas.

Eeey

Abril 23, 2008 by Ainhoa

Habrá sido igual con todos (los demás) que vinieron (detrás) a lavarte el pelo rojo con las manos manchadas (de la vida). Disparaban a los… de la feria con balas de verdad. Con la lluvia en los zapatos y los cuellos gastados de…

Y tú decías:

¡eey! Nadie podrá con nosotros. Nadie podrá con nosotros.

Pero estuvieron muy cerca ayer.

Todo es más y ganan rendidos. Jamás volverian a pie. Se reían de los chicos que no teníamos nada que perder. Y tú decías:

-eeey! Nadie podrá con nosotros.  Nadie podrá con nosotros.

Pero estuvieron muy cerca.

AYER.

 

Epi Bizco

Abril 22, 2008 by Ainhoa

El pequeño Epi era bizco y medio ciego pero se leía todas las novelas de Juan José Millás. Dejó de leer sus artículos porque al final conseguimos que se alejara de las desgracias de la prensa.Tanta lectura de periódicos no iba a ser buena, ya se lo decía mi madre. “Lo importante es terminar el crucigrama”. Por eso cuando le conocimos en la clínica de desintoxicación de la realidad nos masturbábamos juntos pensando en Punset, nos apuntamos a ganchillo y a clases de escritura creativa con alumnos tarados de esos solitarios que han escrito ya dos libros de poesía tibetana, una decena de cuentos bucólicos y que ya han perdido todos los concursos literarios a los que se habían presentado. Epi dijo que esta fue una forma amable de alejarse de esta realidad hecha a base de tormentas eléctricas. Cien mil rayos y centellas.

#5

Abril 11, 2008 by Ainhoa

Tenías que haberlo visto. Parecía que había pasado un huracán. Entré en casa y las ventanas estaban abiertas, los libros se habían suicidado desde las estanterías y ahora estaban tirados por el suelo. Las bombillas estaban reventadas y la mesa del salón, volcada. La alfombra del pasillo estaba hecha un ovillo, mi cama estaba deshecha y parece que no encontraron nada debajo del colchón. Así que tuvieron que vaciar los armarios con la violencia propia de la desesperación de aquel que no encuentra lo que busca.

 

Estaba todo desordenado pero también faltaban cosas.

Anoche me robaron en mi casa.

 

Y no sé lo que buscaban pero se lo han llevado casi todo. Las fotografías del salón, los cuadros y mis vinilos de Bob Dylan. Faltan algunos libros de Allen Gingsberg y la guitarra de mi padre. Se han llevado los cubiertos, las ollas y el tupper de albóndigas que guardaba en la nevera. Me han cogido los 300€ que guardaba en el cajón y también se han llevado la ropa que quedaba de cuando él vivía aquí; se han llevado hasta el techo que miraba por las noches. Definitivamente, ya no queda nada de esos días.

 

Sólo me han dejado un poco de café en un vaso. Han tenido la delicadeza de vaciar la cafetera antes de llevársela. Gracias, sí gracias.

 

Se han llevado muchas cosas pero realmente no me importa porque había muchas cosas de las que hacía tiempo que quería desprenderme. Me he tomado el café, he ordenado lo que ha quedado (nada) y he aprendido a vivir otra vez.