El onanista estaba en el cine.
Lo vio todo. En pantalla grande
Y TECHNICOLOR.
El gato había tropezado contra el Cadillac.
Ahora sólo dormía. Tenía frío.
Estaba debajo del coche y se puso azul.
Azul es el color de la sangre de los príncipes
Y de los gatos que están muertos.
El perro ladraba. Había oído un ruido.
El gato no hizo más que PLAF.
Y ya. Después se volvió azul.
La ardilla estaba asustada.
No había árboles. Sólo coches.
El gato no hizo más que PLAF.
Y ya. Después se volvió azul
La ardilla tuvo que suicidarse
Desde el Puente Segovia.
Terminó el viaje del suicida
La ardilla no hizo más que PLAF.
Y ya. Después se volvió azul.
¿Por qué nadie viene a taparlos?
¿No ven que tienen frío?
Huesos rotos, corazones rotos.
La abuela estuvo triste toda la noche.
**
Yo llevo triste tres semanas.
Mi príncipe azul se destiñó.
¡Qué infeliz soy!
¡Qué desgraciada soy!
Bla,bla,bla.
Es mentira, pero qué bien suena
Decir que te han roto el corazón
En mil pedazos de espejos.
Etiquetas: gonzalo, taller literatura, textos propios